viernes, 21 de agosto de 2026
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Minería y Seguros

El boom de maquinaria minera en Chile esconde un riesgo millonario en seguros que pocas empresas advierten

La renovación acelerada de flotas mineras deja brechas peligrosas en las coberturas de seguros, con pérdidas que pueden ser millonarias.

Redacción Negocios Noticias|Minería y Seguros|

La minería chilena no frena. Entre enero y mayo de 2026, la inversión en equipamiento del sector superó los US$352 millones, un 14,4% más que en el mismo período del año anterior, según cifras de Cochilco. Codelco Andina incorporó recientemente 18 nuevos camiones CAT 798AC, elevando su flota en la Mina Rajo a 57 equipos; Minera Escondida avanza en un proceso similar junto a Caterpillar y Finning. El mensaje es claro: la renovación de maquinaria pesada es una tendencia que llegó para quedarse.

Sin embargo, detrás de cada equipo nuevo que rueda por los caminos de la gran minería existe un riesgo que pocas veces aparece en los titulares: la póliza de seguro que no se actualiza a tiempo. Y en un mercado que mueve cerca de US$500 millones anuales en primas solo en seguros de equipos móviles mineros, esa omisión puede tener consecuencias devastadoras para las empresas contratistas.

Lucas Behncke, experto en seguros de equipos móviles y flota de Ventus Group, advierte que el problema no es la ausencia de cobertura, sino los plazos y los valores declarados. «Cada camión que entra a operar sin que la póliza lo registre formalmente es un pasivo que la empresa no ve hasta que ocurre el siniestro», sostiene el especialista.

La mayoría de los contratos incluyen una cláusula de notificación de incorporación, que exige declarar formalmente un equipo nuevo dentro de una ventana de entre 30 y 60 días. Si ese plazo se incumple, o si el valor declarado no refleja el costo real de reposición —que incluye importación, montaje y puesta en marcha— la empresa queda expuesta a lo que en el mundo asegurador se denomina infraseguro: una situación en que la indemnización se reduce proporcionalmente al déficit de cobertura.

Lo que hace más relevante esta alerta para Chile es el modelo contractual del sector. A diferencia de otros países, no existe obligación legal de asegurar la maquinaria minera: es la empresa mandante quien impone esa exigencia al contratista mediante contrato. Eso significa que la responsabilidad de mantener las coberturas actualizadas recae completamente en las empresas más pequeñas, muchas veces con menos recursos para gestionar estos procesos con la agilidad que demanda un ciclo de renovación tan activo.

En la práctica, las consecuencias de este vacío afectan a toda la cadena:

  • Contratistas que enfrentan siniestros con indemnizaciones insuficientes para reponer equipos de alto valor.
  • Proyectos mineros paralizados por disputas de cobertura entre aseguradores y asegurados.
  • Empleos en riesgo ante empresas contratistas que no logran recuperar su capacidad operativa tras un accidente.

Estudios internacionales estiman que en más del 77% de las instalaciones evaluadas existen brechas de cobertura no detectadas. En un país donde la minería representa cerca del 10% del PIB y sostiene miles de empleos directos e indirectos, actualizar una póliza con la misma velocidad con que se renueva una flota no es un trámite administrativo: es una decisión estratégica.

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